Sección Historia
Queridos compañeros:
Iniciamos esta serie de notas históricas con el objetivo de contribuir a la discusión de los temas que hacen a la correcta descripción de nuestro pasado y por lo tanto de las cuestiones fundantes de nuestra nacionalidad.
Creemos que es imprescindible ponernos de acuerdo sobre estos temas a la luz de las discusiones que tenemos a diario como militantes del campo popular.
Por supuesto que no pretendemos ser dueños de la verdad ni agotar los temas que serán expuestos, es un comienzo y a la vez, un pedido de ayuda: debemos instalar la discusión sobre quien es quien, tanto del pasado como del presente. Sólo así será posible desenmascarar tanta mentira, tanto lobo con piel de cordero, tanto liberal, ladrón y oligarca disfrazado de peronista.
Creemos en Norberto Galasso uno de los más claros exponentes de los militantes populares que no cejan en su afán de esclarecer estas cuestiones, por ello es que seguiremos gran parte de su material para la redacción de estas notas, vaya pues nuestro agradecimiento y nuestro inclaudicable apoyo a su tarea.
Primera entrega
San Martín y la emancipación hispanoamericana.

- José de San Martín
La historia oficial sacralizó a San Martín como el Padre de la Patria (por supuesto de la Patria de ellos, de los dueños de la tierra, del liberalismo conservador).
Varios historiadores de esta influyente corriente analizaron la figura del prócer.
Entre otros: Bartolomé Mitre (Historia de San Martín), Ricardo Rojas (El Santo de la Espada), José Pacífico Otero
(Historia del Libertador don José de San Martín)
En general, la interpretación de estos autores resulta coincidente, aunque Rojas, dada su inquietud nacionalista de juventud, le otorga algún perfil distinto. De estas obras vendrá luego la divulgación a través de Alfredo Grosso, Ricardo Levene, Juan C. Astolfi, Luis Domínguez, José Ibáñez, Bernardo Gonzalez Arrili y el resto de la historiografía escolar y las revistas infantiles tipo Billiken.
El bronce así moldeado no recibió crítica ni replanteo alguno, por parte de los historiadores “mitromarxistas” (corriente liberal de izquierda), ni de la Historia Oficial.
Todos ellos coinciden en “ese San Martín”, que la clase dominante esparció en retratos, estatuas, nombres de calles y plazas por todo el país.
De esta forma se presenta un San Martín:
- Argentino, nacido en Yapeyú, el 25 de febrero de 1778.
- Después de residir 4 años en Yapeyú, pasa a Buenos Aires y dos años después, se embarca para España.
- Su vida entre los 6 años y los 34 se desarrolla en España. L a Historia Oficial se refiere muy poco a este período. (Apenas hace alguna referencia a la Batalla de Bailén).
- En 1812, a los 34 años, percibe “un llamado de su tierra natal” y viaja a Buenos Aires.
- En Buenos Aires, aunque la Historia Oficial lo reconoce distraídamente, lucha contra el ejercito en el que actuó 22 años y llegó a teniente coronel. Se convierte en el argentino que libera a su Patria y a dos países hermanos. Mitre la llama “Revolución argentina americanizada”
- Hubiese continuado su lucha liberando países, por su exclusiva cuenta y empeño, si no se cruzaba en su camino un “ambicioso” Simón de Bolívar ante el cual San Martín renuncia, mostrando altos valores morales, dejándole a éste la gloria de culminar la emancipación del continente.
- Mitre manifiesta que la campaña sanmartiniana se gesta para otorgar independencia a los países y que cada uno de ellos se constituyera independientemente (coincide, muy casualmente, Halperín Donghi) y que, por el contrario, “el deliro”, la “ambición” y el carácter prepotente y “expansivo” de la revolución colombiana liderada por Bolívar, pretendía constituir una sola nación.
- Incorpora a San Martín al Panteón Oficial como un prócer liberal. esta es la imagen sanmartiniana que se impuso hasta la actualidad.
Por otro lado, para los revisionistas rosistas:
- San Martín era un católico fervoroso. Ni masón ni liberal. Por lo tanto no puede alineársele junto a Rivadavia ni a Sarmiento. Según ellos, estos personajes son perjudiciales, no por su visión colonial y entreguista, sino por su agnosticismo.
- San Martín admiraba a Rosas, lo que está comprobado por las cartas que se entrecruzan. Dejan por sentado que era hombre de orden, autoritario y nacionalista.
- La línea histórica debe ser: Saavedra, San Martín y Rosas. Es decir: conservadora, religiosa, defensora de la tradición y el orden.
Para la corriente federal-provinciana socialista o latinoamericana, San Martín sólo es comprensible desde una óptica global latinoamericana.
Esta cosmovisión lo ubica por encima de las patrias chicas. Se presenta con una fuerte influencia guaranítica (conformada en sus primeros años).
Luego es modelado culturalmente en España. Brega por la liberaciónde lo que hoy constituyen La Argentina, Chile, Bolivia y Ecuador.
Sostiene con firmeza el triunfador de Maipú: “Soy del partido americano”.
Por eso cruza los Andes dirigiendo un ejército argentino-chileno. Es un general chileno, general peruano y Protector del Perú.
Desde la visión de la patria chica -historia argentina- resultaría un intruso no bien cruza los Andes, como también lo sería un siglo y medio después, Ernesto “Che Guevara” en Cuba y Bolivia. Ambos revolucionarios coincidían en que América Latina es una sola Nación, que está desmembrada y que es necesario reconstruir.”
Hasta aquí, la primera entrega.
Si desean hacernos llegar cualquier sugerencia o crítica, háganlo a alguno de los correos de la Agrupación que les dejámos a continuación:
- proyecto.nac@gmail.com
- contacto@proyecto-nacional.com.ar
Con un fuerte abrazo peronista y latinoamericano,
los cros. de Proyecto Nacional.
De regalo, “Querido José Francisco”
Canción de Eugenio Inchausti y León Benarós, la cantan Zamba Quipildor y los Arroyeños, para escuchar/ descargar.

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