Nunca Más!

Tiempo Nuevo. El programa de TV de Neustadt, con la presencia de Carlos Menem, se convirtió en una postal emblemática de los ’90
No estaría equivocado aquel analista político que, con una mirada objetiva sobre la realidad, definiera como esquizofrénicas algunas declaraciones de la actualidad. “¿Qué haría con Aerolíneas Argentinas? La reprivatizaría”, dijo el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, la última semana, y agregó a la lista el sistema de jubilaciones y pensiones y la empresa estatal de aguas, AySA. Francisco De Narváez, el principal candidato a diputado nacional de su espacio político –Unión-Pro– en la provincia de Buenos Aires, lo apoyó, primero, y desdibujó, apenas días después. “Estoy totalmente en concordancia con lo que dijo Mauricio de que la reestatización de Aerolíneas es un enorme error”, declaró el Colorado. Pero, a cuatro días de las elecciones disparó: “No tengo una posición en términos de que las empresas de servicios públicos tienen que ser privadas o estatales. (…) Esencialmente, deberían ser estatales las que brindan los servicios públicos. El agua, la distribución de la energía, indudablemente la del transporte”. La contradicción del empresario resultó similar a la del ingeniero, si se tiene en cuenta una experiencia que Mauricio conoció de cerca: su padre, Francisco, administró al Correo Argentino, una empresa que durante el menemismo acumuló una deuda de 740 millones de dólares y a la que licuó a través del Estado antes de la crisis de 2001.
Sin embargo, las declaraciones de Macri y De Narváez son apenas la corteza de un modelo que, en lo profundo, ambos defienden. Y que mira con nostalgia una década marcada por el individualismo y la entrega del país: los años noventa.
¿Pero qué muestra ese espejo? El proceso que experimentó la Argentina no fue ajeno a lo que sucedió en el resto de América latina. Con el sello del Consenso de Washington, las políticas neoliberales penetraron en el continente como verdad revelada. En nuestro país, el inventario registró:
Ajustes estructurales para reducir el gasto público y el déficit fiscal.
Desregulación y apertura comercial.
Privatización de activos públicos.
La elección del domingo será crucial para no volver a los 90 como proponen los paladines del neoliberalismo.
Con Macri y De Narváez a la cabeza, las propuestas van desde reducir el gasto público, hasta la privatización de todo lo recuperado hasta ahora (Jubilaciones, Aerolineas, etc).
Compañeros y compañeras, por favor; el domingo nos levantamos temprano, nos tomamos unos matecitos y vamos caminando a la escuela donde votemos silbando la marcha peronista (porque sino es voto cantado).
No dejemos que otra vez, nuestra queridisima patria caiga en las garras de los que tanto daño nos hicieron durante tanto tiempo.
Viva la patria! Viva Perón y Evita!LOS 90 NUNCA MAS!
